Esta infografía desmonta de forma clara el mito de que cansar más al bebé durante el día hará que duerma mejor por la noche. Explica por qué el exceso de cansancio activa el sistema nervioso, aumenta el cortisol e interfiere en la producción de melatonina, generando más inquietud, llanto y despertares nocturnos.
Incluye además dos recomendaciones esenciales: no reducir las siestas y establecer rutinas de sueño que eviten llegar al agotamiento extremo. Un recurso visual y directo para entender mejor cómo funciona el descanso en la primera infancia.



